En una casa, los riesgos no siempre se presentan como grandes amenazas. Muchas veces aparecen en escenas mínimas: una escalera con poca luz, una sartén demasiado cerca del borde, un cable cruzando el paso, un producto de limpieza guardado al alcance de los chicos o una alfombra que se desliza apenas se la pisa.
Desde Allianz, entendemos que la prevención también forma parte del cuidado del hogar. Antes de hablar de coberturas, asistencias o imprevistos, hay una responsabilidad cotidiana que empieza puertas adentro: reducir riesgos, revisar hábitos y adaptar los espacios para que niños, adultos mayores y demás integrantes de la familia puedan vivir con mayor seguridad.