La asistencia domiciliaria de urgencia es un servicio que coordina el envío de un profesional cuando un problema repentino afecta la seguridad, el acceso o el funcionamiento normal de la vivienda asegurada. Puede intervenir ante pérdidas de agua, cortocircuitos, fugas de gas, llaves extraviadas y determinadas obstrucciones, dentro de los alcances y límites de la póliza. Además de estas urgencias, la asistencia domiciliaria también incluye servicios de mantenimiento e instalación que pueden coordinarse con anticipación, sin el mismo carácter inmediato.
Pero cuando el problema es realmente urgente, como un caño que pierde agua sin control, una llave rota que impide entrar, un cortocircuito que deja la casa sin electricidad o una fuga en una instalación fija, no suele haber tiempo para comparar presupuestos con calma. En esos momentos, el problema no es solamente técnico: también hay que saber a quién llamar, cómo contener el daño y qué gastos pueden estar contemplados.