Servicio de asistencia de domiciliaria: qué cubre, cómo funciona y cuándo usarlo

La asistencia domiciliaria de urgencia es un servicio que coordina el envío de un profesional cuando un problema repentino afecta la seguridad, el acceso o el funcionamiento normal de la vivienda asegurada. Puede intervenir ante pérdidas de agua, cortocircuitos, fugas de gas, llaves extraviadas y determinadas obstrucciones, dentro de los alcances y límites de la póliza. Además de estas urgencias, la asistencia domiciliaria también incluye servicios de mantenimiento e instalación que pueden coordinarse con anticipación, sin el mismo carácter inmediato.

Pero cuando el problema es realmente urgente, como un caño que pierde agua sin control, una llave rota que impide entrar, un cortocircuito que deja la casa sin electricidad o una fuga en una instalación fija, no suele haber tiempo para comparar presupuestos con calma. En esos momentos, el problema no es solamente técnico: también hay que saber a quién llamar, cómo contener el daño y qué gastos pueden estar contemplados.

La asistencia domiciliaria de urgencia debe solicitarse cuando un incidente repentino impide utilizar normalmente una instalación, bloquea el ingreso o la salida de la vivienda o puede generar un riesgo para sus ocupantes.

No todos los inconvenientes domésticos tienen la misma urgencia. Una cañería que pierde agua sin control requiere una respuesta distinta de una canilla que gotea desde hace semanas. Del mismo modo, una llave rota que impide entrar no es equivalente a cambiar una cerradura que todavía funciona.

La siguiente matriz permite reconocer cuándo puede corresponder la asistencia y cuándo se trata de otro tipo de intervención:

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Situación Qué hacer
Problema repentino que afecta la seguridad, el acceso o una instalación (pérdida de agua incontenible, cortocircuito, fuga de gas, llave rota) Contener el riesgo y comunicarse con el servicio de asistencia
Falla controlable que puede programarse (canilla que gotea, cerradura que se traba, ajuste de bisagras) Coordinar un servicio de mantenimiento
Problema en una parte común o en el suministro público (columna cloacal del edificio, corte eléctrico de la zona) Avisar al consorcio o a la empresa proveedora correspondiente

Para clasificar el incidente también se considera si puede controlarse, dónde se encuentra el desperfecto y si afecta una instalación propia o compartida.

En un departamento de CABA, por ejemplo, una obstrucción dentro de la cañería privada de la unidad puede ser atendida por la asistencia. Si el bloqueo está en una columna vertical o un colector utilizado por varios departamentos, normalmente debe intervenir el consorcio.

La asistencia domiciliaria forma parte de una protección más amplia frente a los imprevistos que pueden afectar una vivienda. En nuestra guía para entender los seguros de hogar en Argentina. explicamos cómo se combinan las coberturas y los distintos servicios incluidos en una póliza. 

Ante una urgencia, lo primero es comunicarse con el servicio de asistencia, antes de llamar a un profesional particular o asumir gastos por cuenta propia. En Allianz, la asistencia está disponible las 24 horas, los 365 días del año: el prestador recibe la solicitud, verifica los datos de la cobertura y coordina al especialista correspondiente.

La prioridad es reducir el riesgo sin exponerse a una situación peligrosa. Según el incidente, puede ser recomendable:

  • cerrar una llave de paso accesible;
  • cortar la luz desde la llave general, solo si es posible hacerlo sin tocar cables ni superficies húmedas;
  • dejar de utilizar un sanitario o desagüe obstruido;
  • ventilar el ambiente ante olor a gas, sin encender ni apagar luces ni generar chispas;
  • alejarse del sector si existe riesgo de incendio, electrocución o intoxicación;
  • llamar a los servicios de emergencia (bomberos, policía, gas de urgencia) si la situación lo requiere.

Estas son medidas básicas para reducir el riesgo mientras se coordina la asistencia, no un reemplazo de la intervención de un profesional. No conviene manipular instalaciones dañadas ni intentar reparaciones improvisadas por cuenta propia.

Durante el primer contacto, el prestador solicitará los datos de la póliza y de la persona asegurada, junto con información básica sobre el incidente, qué ocurrió, dónde y desde cuándo, para poder coordinar al profesional correspondiente.

Estos datos permiten determinar qué especialista debe intervenir y si la situación se encuentra dentro del alcance del servicio. 

Una vez evaluado el incidente, se coordina el envío de un plomero, electricista, gasista, cerrajero u otro especialista de la red. El especialista verifica el origen del inconveniente y realiza la intervención contemplada hasta el límite disponible.

La asistencia puede intervenir ante problemas de plomería, electricidad, gas o cerrajería cuando el hecho es repentino, afecta la vivienda declarada y cumple con las condiciones del servicio.

La instalación fija es aquella que forma parte de la vivienda, como las cañerías, llaves de paso, cables o conexiones incorporadas. Los artefactos conectados a esas instalaciones no necesariamente están incluidos.

La asistencia de plomería puede corresponder cuando una cañería fija, una llave u otra instalación de agua provoca una pérdida incontenible que no puede detenerse mediante el cierre correspondiente.

Mientras se coordina un plomero de urgencia, debe cerrarse la llave de paso más próxima o la general, siempre que sea seguro. También conviene alejar los aparatos eléctricos y evitar el contacto con agua acumulada cerca de enchufes.

El servicio busca identificar el origen y controlar la pérdida. No necesariamente comprende:

  • griferías;
  • flexibles;
  • sanitarios;
  • electrodomésticos conectados a las cañerías;
  • filtraciones o humedades anteriores;
  • reposición de paredes, pisos o revestimientos.

Las destapaciones pueden incluir obstrucciones en sanitarios, lavatorios, bachas, piletas de cocina, lavaderos y determinados tramos internos.

Si varios departamentos presentan el mismo problema o el agua regresa por diferentes artefactos, la obstrucción puede encontrarse en una instalación común. En ese caso, debe darse aviso a la administración o al consorcio.

El servicio de electricista de urgencia puede corresponder cuando un cortocircuito o un desperfecto en algún artefacto de iluminación provoca un corte total de luz en la vivienda.

Antes de solicitarlo, conviene comprobar si el corte afecta solamente a la vivienda. Si también alcanza al edificio o al barrio, el reclamo debe realizarse ante el consorcio o la empresa distribuidora.

Cuando el tablero es accesible y no existen agua, humo ni cables expuestos, puede bajarse el interruptor general. No debe levantarse repetidamente una térmica que vuelve a dispararse, porque la falla continúa activa.

La asistencia eléctrica no está destinada a reparar heladeras, televisores, estufas ni otros aparatos. Para reducir riesgos, es conveniente revisar las principales medidas de prevención de accidentes eléctricos.

En el caso del gas, puede solicitarse asistencia ante una fuga o pérdida incontenible originada en una instalación fija propia de la vivienda.

Ante olor a gas, se debe ventilar, evitar cualquier acción que produzca una chispa y abandonar el sector si existe riesgo. También corresponde comunicarse con la distribuidora y con los servicios públicos de emergencia.

La asistencia no reemplaza los trabajos de instalación o reparación que requieran habilitación profesional específica. Tampoco comprende necesariamente la reparación de cocinas, calefones, calderas, estufas u otros artefactos.

Para prevenir incidentes, compartimos una serie de recomendaciones para usar el gas en casa de forma segura.

El monóxido de carbono representa un riesgo diferente: no tiene olor ni color. Síntomas como dolor de cabeza, mareos, somnolencia o náuseas pueden indicar una posible exposición. Nuestra guía sobre monóxido de carbono en el hogar explica cómo prevenir una intoxicación y cómo actuar.

El servicio de cerrajero de emergencia puede solicitarse cuando la rotura o el extravío de las llaves impiden ingresar o salir de la vivienda declarada.

La intervención puede contemplar el cambio de la cerradura y la entrega de un juego de llaves dentro del límite disponible.

No conviene intentar abrir la puerta con elementos improvisados ni forzar el mecanismo. Estas acciones pueden dañar la cerradura, el marco o la hoja y generar una reparación adicional.

El cambio preventivo de una cerradura que todavía funciona, la instalación de un dispositivo adicional o la realización de copias de llaves no se consideran una urgencia. Esas tareas deben programarse como mantenimiento o mediante otro servicio disponible en el plan.

La asistencia puede incluir la coordinación del profesional, la mano de obra y determinados materiales necesarios para controlar el inconveniente, dentro de los límites establecidos.

El alcance varía según el servicio solicitado. No todos los repuestos, artefactos, terminaciones o trabajos complementarios forman parte de la intervención.

Los servicios esenciales (electricidad, gas, plomería, cerrajería y destapaciones) suelen contemplar una cantidad limitada de eventos por año calendario en cada rubro, con un tope de cobertura por intervención. Cuando el costo de una reparación supera ese tope, algunas pólizas permiten ampliar el límite utilizando un evento adicional.

Cada solicitud aceptada se contabiliza como un evento independiente y se descuenta del total disponible para el rubro correspondiente.

Dentro del tope, el servicio puede incluir la mano de obra y los materiales previstos para la reparación de urgencia.

Sin embargo, pueden quedar a cargo del asegurado:

  • el costo que supere el límite disponible;
  • los repuestos no contemplados;
  • las griferías;
  • los materiales decorativos o terminaciones;
  • las tareas adicionales que no sean necesarias para controlar la urgencia.

Los montos, la cantidad de eventos y las condiciones específicas pueden variar según el plan contratado y actualizarse con el tiempo. Antes de solicitar el servicio, conviene verificar la póliza vigente y los canales oficiales de asistencia.

La asistencia domiciliaria no está diseñada para resolver cualquier desperfecto de la vivienda. Las exclusiones dependen de las condiciones de la póliza y del origen del incidente.

Remodelaciones, refacciones y mejoras (por ejemplo, cambiar una grifería o renovar un baño), así como la reparación o reposición de electrodomésticos, suelen requerir un servicio particular o estar contempladas en otra cobertura de la póliza. Lo mismo ocurre con fallas originadas en la falta de mantenimiento o en defectos de construcción.

Algunos planes también incluyen servicios programados de mantenimiento, instalación o pequeñas reparaciones (handyman), como armar un mueble o colgar un cuadro, con condiciones propias y distintas a las de una urgencia.

Cuando el problema se origina en una instalación común, como columnas de agua o desagüe, colectores cloacales, tableros generales o conductos compartidos, o afecta a varios departamentos, todo el edificio o una zona completa, corresponde dar aviso a la administración, al consorcio o a la empresa proveedora del suministro.

La asistencia procura controlar el origen inmediato del problema, pero no necesariamente repara todas sus consecuencias.

Por ejemplo, un plomero puede detener una pérdida en una cañería sin que la prestación incluya restaurar una pared, reemplazar un piso o reparar un mueble afectado por el agua. Del mismo modo, un electricista puede resolver una falla en la instalación sin reparar un electrodoméstico dañado.

Los perjuicios posteriores deben analizarse de manera independiente según las coberturas contratadas, las sumas aseguradas y las condiciones de la póliza. Por eso, controlar la urgencia y evaluar el daño son dos instancias diferentes: la primera corresponde al servicio de asistencia; la segunda puede requerir la denuncia de un siniestro o una reparación particular.

La asistencia domiciliaria de urgencia permite organizar la respuesta frente a un imprevisto: contener el riesgo y coordinar con el profesional adecuado.

Su valor no consiste en cubrir cualquier arreglo doméstico, sino en brindar un procedimiento y una red de prestadores cuando una instalación deja de funcionar o el acceso a la vivienda se encuentra comprometido.

En Allianz acompañamos a nuestros asegurados con coberturas y servicios pensados para proteger la vivienda frente a distintas situaciones. Revisá las alternativas disponibles y cotizá tu Seguro de Hogar.

Ante cualquier duda, consultá con tu Productor Asesor quien podrá brindarte toda la información necesaria. 

El servicio cubre los gastos de cada intervención hasta un tope establecido por evento, que puede variar según el plan contratado y actualizarse con el tiempo. Los costos que superen ese límite quedan a cargo del asegurado.

El servicio se cubre hasta el tope disponible. Los excedentes y trabajos no incluidos quedan a cargo del asegurado.

Sí, cuando la vivienda está declarada y la persona es beneficiaria o está autorizada según la póliza.

Lo ideal es contactarse primero con el servicio de asistencia, para que coordine el envío del profesional correspondiente. Solicitar un técnico por cuenta propia antes de dar aviso podría dejar ese trabajo fuera de cobertura.

No. El servicio de asistencia está pensado para resolver urgencias en las instalaciones fijas de la vivienda (como una pérdida de agua o un corte de luz), no para reparar los aparatos en sí. La protección de electrodomésticos suele estar contemplada en otra cobertura de la póliza.

Debe intervenir el consorcio cuando el desperfecto se encuentra en una instalación compartida del edificio.