Para ahorrar gas en el hogar conviene actuar sobre cuatro frentes: regular correctamente la calefacción, reducir el consumo de agua caliente, cocinar aprovechando mejor la llama y evitar pérdidas de calor en la vivienda. Al mismo tiempo, las rejillas de ventilación deben permanecer libres y los artefactos a gas tienen que mantenerse en condiciones seguras.
El gas natural forma parte de la vida cotidiana: calefacciona ambientes, calienta el agua de la ducha y permite cocinar todos los días. Por eso, usarlo mejor no implica resignar confort, sino entender dónde se consume más, qué hábitos generan desperdicio y qué señales no conviene ignorar.
En Allianz, cuidar el hogar también significa prevenir. Esta guía se enfoca en el ahorro de gas en el hogar y en el uso eficiente del recurso, con