Después del impacto, frená, respirá y evaluá la situación. Aunque se trate de un choque leve, es importante evitar nuevos riesgos para vos, para el otro conductor y para quienes circulan cerca.
Encendé las balizas del auto y, si corresponde, colocá el triángulo de seguridad a una distancia prudente para advertir a otros conductores. En este punto, también es clave conocer los usos de las luces del auto, especialmente si el siniestro ocurre de noche, con lluvia o en una zona de baja visibilidad.
Antes de mover el vehículo, verificá dos cosas:
- que no haya personas lesionadas;
- que mover el auto no genere un riesgo adicional.
Si el vehículo bloquea el tránsito o quedó en una posición peligrosa, movelo solo si es seguro hacerlo. Si hay dudas, esperá indicaciones de la autoridad correspondiente.
Si alguna persona manifiesta dolor, mareos, golpes o cualquier posible lesión, el siniestro ya no debe tratarse como un accidente sin lesionados. En ese caso, comunicate de inmediato con emergencias y con la autoridad de tránsito o policía de la zona.