Cuando contratás un seguro, el documento más importante que recibís es la póliza. Este contrato legal establece las condiciones de tu cobertura. En otras palabras, la póliza es la base de tu protección: allí se detalla qué riesgos están cubiertos, cuál es la vigencia, el costo (premio) y toda la información necesaria para que puedas usar tu seguro sin inconvenientes.
Conocer tu póliza no es solo un trámite, es una herramienta para estar seguro y preparado. Saber dónde encontrar datos clave como el número de póliza, la fecha de vigencia y las coberturas contratadas te permitirá actuar rápido ante cualquier situación.