Antes de viajar en moto conviene revisar neumáticos, frenos, luces, fluidos, batería, transmisión, mandos, suspensión, posibles pérdidas, equipaje y documentación. La inspección básica puede hacerse antes de salir, pero cualquier anomalía en frenos, dirección, neumáticos, transmisión o sistema eléctrico merece una revisión profesional antes de emprender un recorrido largo.
En Allianz entendemos la preparación del viaje como una suma de decisiones. La ruta puede estar trazada y el equipaje listo, pero el primer tramo empieza antes de poner el motor en marcha: empieza al comprobar que la moto puede afrontar los kilómetros previstos en condiciones seguras.