Los elementos de protección para motociclistas ayudan a reducir la exposición de la cabeza, las manos, el torso, las piernas, los pies y la vista ante una caída, un impacto o una maniobra inesperada. El equipamiento básico incluye casco, guantes, campera o ropa resistente, pantalón adecuado, calzado cerrado, protección ocular y recursos de visibilidad.
En Argentina, la Ley Nacional de Tránsito exige que quienes circulan en motocicleta lleven cascos normalizados y, si la moto no tiene parabrisas, que el conductor use anteojos. Además de cumplir con la normativa, elegir y usar correctamente cada elemento permite circular con mayor control, visibilidad y protección corporal.