Recomendaciones ante alertas por granizo y tormentas

El granizo es una precipitación sólida formada por bolas de hielo de al menos 5 milímetros que se origina en nubes cumulonimbus durante tormentas intensas. Este fenómeno meteorológico puede causar daños severos en vehículos, viviendas y cultivos en pocos minutos. Conocer las medidas de protección adecuadas y entender los diferentes niveles de alerta te ayudará a resguardar tu seguridad y patrimonio cuando se aproxime una tormenta de granizo.

  • Permanecé a resguardo y procurá no salir.
  • Una vez que la tormenta terminó, verificá el estado de techos, cañerías o ventanas. Si ves daños graves que puedan poner en riesgo tu vida o la de los demás, ponete en contacto con las autoridades.
  • Agendá los números locales de Protección Civil, Bomberos y Policía.

La formación de granizo suele darse cuando las gotas de lluvia que se generan en las nubes suelen atravesar fuertes corrientes frías y llegan a la superficie en formas esféricas sólidas de por lo menos 5 milímetros.

La caída de granizo generalmente se produce por escasos minutos, pero puede generar daños severos tanto para las personas como para casas, edificios, vehículos o cultivos.

En caso de una granizada, te aconsejamos:

  • Permanecé a resguardo y procurá no salir.
  • Una vez que la tormenta terminó, verificá el estado de techos, cañerías o ventanas. Si ves daños graves que puedan poner en riesgo tu vida o la de los demás, ponete en contacto con las autoridades.
  • Agendá los números locales de Protección Civil, Bomberos y Policía.
 
  • Circulá a la velocidad precautoria.
  • Es obligatorio el uso de las luces bajas. Verificá que estén encendidas de manera de ver y ser visto.
  • Puede que haya pérdida de visibilidad por el fenómeno con la cual procurá no realizar maniobras repentinas e inesperadas.
  • Reducí la velocidad gradualmente hasta la velocidad precautoria evitando frenadas bruscas y/o detenerte en la calzada.
  • Evitá hacer sobrepasos, fundamentalmente en caminos convencionales.
  • Dada la pérdida de visibilidad y humedad en el pavimento, mantené una distancia adecuada con el vehículo de adelante para no generar accidentes.
  • En caso de tener que detenerte hacelo fuera del camino, con velocidad baja y en control total del vehículo.

Un episodio de granizo puede dejar abolladuras en la carrocería, rayones en la pintura e incluso roturas en el parabrisas o la luneta trasera. La magnitud del daño depende directamente del tamaño de las piedras: granizos superiores a 2 centímetros generan impactos considerables, mientras que los de mayor tamaño pueden inutilizar el vehículo por completo.

Reparar estos daños tiene un costo elevado. Una intervención de chapa y pintura puede representar un gasto importante que no siempre es fácil de afrontar de manera imprevista.

Las pólizas Todo Riesgo son las que contemplan, en general, la cobertura por daños de granizo, aunque algunas incluyen franquicia. Revisá tu contrato para saber exactamente qué está cubierto y bajo qué condiciones antes de que llegue la próxima tormenta.

El Servicio Meteorológico Nacional emite alertas cuando se detectan condiciones favorables para la formación de tormentas con granizo. Estos avisos clasifican el riesgo según su intensidad, desde el nivel amarillo hasta situaciones más severas que pueden afectar amplias zonas como Buenos Aires y el interior del país.

Durante episodios de granizo intenso existe una capacidad de daño considerable sobre la infraestructura urbana. Las piedras de hielo superiores a 2 centímetros pueden provocar interrupciones en el suministro eléctrico y afectar las actividades cotidianas de miles de personas.

Mantenerse informado a través de los canales oficiales permite anticiparse a estos fenómenos meteorológicos. Los pronósticos actualizados cada pocas horas brindan tiempo valioso para implementar las medidas de protección necesarias antes de que se desate la tormenta.

La alerta roja representa el máximo nivel de peligrosidad meteorológica y se declara únicamente cuando se prevén fenómenos excepcionales con potencial de generar emergencias o desastres. Este estado crítico se activa ante la inminente llegada de tormentas con granizo de dimensiones extraordinarias, frecuentemente superiores a los 5 centímetros de diámetro.

Bajo estas circunstancias extremas, las autoridades recomiendan suspender toda actividad exterior y buscar refugio inmediato en construcciones sólidas. Los daños materiales alcanzan proporciones devastadoras: techos perforados, vehículos destruidos y cortes masivos en los servicios básicos que persisten durante días.

La población debe seguir estrictamente las instrucciones oficiales de Protección Civil. Durante estos eventos, el riesgo de lesiones graves aumenta exponencialmente, convirtiendo cualquier exposición al aire libre en una situación de emergencia real para la integridad física de las personas.

La alerta naranja constituye un escalón intermedio que advierte sobre condiciones meteorológicas peligrosas con potencial de causar daños significativos. Este aviso se activa cuando las tormentas presentan granizo de tamaño considerable, superior a los 2 centímetros de diámetro, acompañado de vientos intensos que superan los 80 kilómetros por hora.

Las piedras de hielo en este escenario pueden provocar roturas en cristales, daños severos en techos y abolladuras importantes en vehículos. La infraestructura eléctrica queda especialmente vulnerable, con cortes prolongados que afectan barrios enteros durante varias horas.

Bajo esta categoría, resulta indispensable evitar cualquier exposición al aire libre. Los peatones y ciclistas enfrentan riesgos reales de lesiones por impacto directo de las piedras de granizo de gran tamaño.

La alerta amarilla representa el primer nivel de advertencia meteorológica e indica que las condiciones atmosféricas pueden generar inconvenientes menores en la zona afectada. Este tipo de aviso se activa cuando se esperan tormentas con granizo de tamaño pequeño a moderado, generalmente entre 5 y 20 milímetros de diámetro.

Bajo esta categorización, las precipitaciones sólidas pueden ocasionar riesgo de interrupciones momentáneas en servicios básicos como transporte público o conectividad. Los vehículos estacionados al aire libre quedan expuestos a posibles abolladuras leves, mientras que las plantas y cultivos pueden sufrir daños superficiales.

La duración típica de estos eventos oscila entre 10 y 30 minutos, tiempo suficiente para generar acumulación visible en calles y patios. Aunque no representa una amenaza grave para la seguridad personal, conviene postponer actividades al aire libre hasta que pase la tormenta.

Los fenómenos de granizo tienen lugar principalmente durante los meses cálidos del año, entre octubre y marzo, cuando la radiación solar intensa genera condiciones atmosféricas propicias. Las tardes y primeras horas de la noche concentran la mayor actividad, momento en que el calentamiento diurno alcanza su punto máximo.

Las nubes cumulonimbus se desarrollan con mayor frecuencia cuando las temperaturas superficiales superan los 25°C y existe inestabilidad en las capas altas de la atmósfera. Estas condiciones permiten que las corrientes ascendentes alcancen altitudes donde las temperaturas son suficientemente bajas para congelar las gotas de agua.

La geografía argentina favorece estos eventos en zonas como la Pampa Húmeda, donde los contrastes térmicos entre masas de aire generan la convección necesaria. Las tormentas con granizo suelen manifestarse de forma rápida e impredecible, desarrollándose en cuestión de minutos cuando confluyen todos los factores atmosféricos necesarios.

ras una tormenta, lo primero es evaluar el alcance real de los daños bajo buena luz natural: abolladuras en el capó, techo o maletero, y posibles microfisuras en los vidrios. Fotografiá todo antes de tocar el vehículo, ya que esas imágenes serán clave al momento de hacer el reclamo a tu aseguradora.

Para las abolladuras sin daño en la pintura, la técnica más utilizada en talleres argentinos es el sacabollos sin pintura (PDR), que recupera la chapa mediante herramientas especializadas sin necesidad de lijar ni repintar. El resultado es muy efectivo cuando el granizo no levantó la pintura.

Si los daños son más profundos, el proceso requiere chapa y pintura, lo que eleva considerablemente el costo. En ese caso, contar con una cobertura antigranizo en tu seguro marca una diferencia concreta en el bolsillo.